¿Qué coche elegir para el día de tu boda?

¿Qué coche elegir para el día de tu boda?

Cuando se está dudando respecto a qué coche recogerá a la novia y padrino y los va a llevar hasta donde se celebre la ceremonia, así como después al ya matrimonio al restaurante, debemos pensar en una serie de aspectos en los que no solemos pensar y que pueden ocasionarnos algún problema.

Vamos con algunos consejos para que elegir el coche tenga mayores posibilidades de éxito:

El espacio es importante

Recuerda que la novia debe de hacer el trayecto lo más cómoda posible pues el vestido suele ser de lo más delicado y como es lógico, no vamos a querer que pueda arrugarse antes de que llegue a lugar de la ceremonia.

Clase de coche

Ahora los coches para boda están en auge y hay muchas posibilidades para elegir coche, por lo que las posibilidades son infinitas. Existen empresas que abarcan varios estilos, como alquilerlimusinasbilbao.es, donde además de abarcar las limusinas, también ofertan los tan de moda vehículos clásicos o los típicos coches sedan de lujo. En el mercado lo cierto es que hay lugar casi para cualquier tipo de coche.

¿De qué color puede ser?

Los colores dependen del modelo que se trate. Cuando es un coche de lujo, lo más conveniente es que sea de tonalidades sobrias, como el negro o el gris. Si el coche es un deportivo o un coche más atrevido, el amarillo o el rojo pueden ser más adecuado.

Hay que pensar que lo verdaderamente importante es la futura pareja y más la novia, por lo que el coche no debe nunca restar protagonismo a ese momento mágico en el que la novia se baja del coche, debiendo servir para reforzar dicho momento. Cuando el coche es de lujo, existen muchas parejas que eligen no adornarlo al ya ser lo bastante elegante por sí mismo y no necesita más. No está de más recordar que se debe llevar recién lavado y encerado o de lo contrario, va a deslucir mucho el conjunto.

Algo importante también es que antes de proceder a contratar u optar un coche cabrio, tengáis en cuenta la climatología. Aunque la boda se celebre en un sitio de los que nunca llueve, puede ocurrir que lo haga, por lo que de no tener capota habrá que tener previsto otro coche por si ocurre una tormenta. Los cabrio son una clase de coches que no suelen ser de lo más recomendables cuando el peinado de la novia es muy elaborado, pues si hay viento, se puede arruinar el trabajo de peluquería.

Muchos novios también eligen en ocasiones vehículos que no son tan comunes, desde carruajes a motos con sidecar. Sin duda son originales, pero la novia puede que sufra más pues suelen ser incómodos.

Aspectos prácticos a recordar

Se debe desplazar el asiento delantero del copiloto a fin de que la novia coloque su vestido tranquilamente y sin que haya miedos de que pueda arrugarse o estropearse.  Uno de los trucos más eficaces es entrar por la puerta opuesta a la que vaya a ocupar la novia. Luego desplazarse hasta el asiento, para colocarse el vestido.

El conductor se tiene que encargar de que la temperatura dentro del coche sea la adecuada antes de que la novia se monte, no dejando para el final el poner el aire acondicionado o climatización. No debe llegar nunca la novia acalorada o con signos de estar sudando. Si se quiere ir en un coche viejo, lo mejor es comprobar el espacio que tendrá la novia y si tiene aire acondicionado, especialmente si la boda es en primavera o verano.

Es aconsejable que la novia vaya solo con la compañía del padrino para que vaya tranquila. El conductor puede ser alguien cercano que haga que la novia no se encuentre incómoda con un desconocido o un chofer profesional que esté familiarizado con este tipo de situaciones.

En cuanto el coche llegue a la iglesia, el padrino se bajará para abrir la puerta de la novia a fin de que ella salga, de esos detalles de protocolo que deben respetarse siempre.

Esperamos que con toda esta información no solo tengas más claro el coche que debes elegir para la boda sino las detalles a observar para que el coche cumpla su función y colabore a que sea un día inolvidable de verdad.

26 noviembre, 2018