En el sector de la construcción y de las reformas, muchas veces se sabe cuándo empieza un trabajo y no siempre su fecha de finalización. Lo cierto es que el sector de la construcción desde siempre en España ha sido bastante caótico y soluciones como los prefabricados de hormigón han supuesto una gran ayuda a la hora de acabar los proyectos.
Un mundo en el que los prefabricados de hormigón son fundamentales
Cuando a una persona le viene una imagen de una obra, seguro que le aparece la típica hormigonera que suele rugir durante semanas, así como encofrados que se montan y desmontan como si fuese un puzle sin fin, a la vez que se espera a que el cemento se acabe secando bajo la lluvia o un sol de impresión.
Aquí es cuando, como nos recuerdan los expertos de Arcobloc, aparecen los prefabricados de hormigón, que son esas piezas de gran tamaño que se hacen en una fábrica y que están ideadas para poder encajar como un Lego de adultos. No hablamos de una moda pasajera, sino de una necesidad que lo que ha hecho es cambiar las reglas en la construcción y en el sector de las reformas, algo que ayuda a realizar mejor los trabajos cuando lo que busca es modernizar casas que ya tienen bastantes años o también para arreglar esas goteras que parecen no acabar nunca.
La importancia de la velocidad en las obras
Aunque la calidad es vital en las obras para que los resultados sean los mejores, el papel de la velocidad que permita que un trabajo acabe a tiempo y sin demoras es algo en muchos casos necesario.
La construcción o la reforma en nuestro país ha acabado siendo muchas veces una prueba de paciencia. Solo tenemos que pensar en bloques de pisos en construcción en ciudades como Valencia o Alicante: esas colas de camiones y muchos obreros haciendo su labor mientras los días van pasando y, en muchas ocasiones, las obras parecen no acabar nunca.
Con los prefabricados, el hormigón se vierte en moldes precisos y se le aplica vapor para ganar resistencia en horas. Así sale una viga más un panel, listos para ser usados. Se transportan a obra, se colocan con grúa en un día y continúa el trabajo. Todo ello supone un gran avance. Si queremos hablar de plazos, lo cierto es que la construcción de obra nueva puede beneficiarse de esta mayor rapidez, acortando los plazos hasta la mitad del tiempo.
Por este motivo, un bloque de cuatro plantas que antes solía tardar un año en finalizarse, ahora en seis meses puede estar acabado. Si hablamos de las reformas, incluso el papel que realiza en hormigón armado es realmente interesante en multitud de proyectos en la actualidad.
Aquí conozco un caso que me pilla cerca, puesto que en una obra en el bloque de pisos donde vive mi prima en Mataró, provincia de Barcelona, se derribaron los tabiques y, en lugar de echar hormigón fresco que te deje sin casa durante semanas, traen una serie de paneles ya prefabricados. Básicamente, se encajan, sellan y pintan al día siguiente. El caso es que conozco otros casos, como el de un vecino mío en su ático que hizo la reforma con una nueva terraza con suelo prefabricado, que resistió la primera tormenta sin ningún tipo de problema, lo que da una idea de su buen resultado.
¿Cuál es la razón del éxito de España?
El clima en nuestro país es bastante complicado en algunas zonas; recordemos las tormentas en el Levante o las nieblas en la zona centro o en el norte. Lo bueno que tienen los prefabricados de hormigón es que no les afecta la lluvia para su instalación al curarse el hormigón en la fábrica. Esto es perfecto para la vivienda social más urgente o ampliaciones de colegios que suelen escasear en los barrios que están creciendo.
Una gran resistencia y calidad al servicio de las obras y reformas
Cuando se habla del hormigón prefabricado, no hablamos del clásico barato proveniente de la fábrica; sale bastante más duro, se controla la mezcla y está en las condiciones perfectas. Recordemos que una viga soporta cargas, mientras que una colada in situ precisa de meses para igualarse. En el sector de la construcción, las vigas pretensadas que se utilizan para los puentes o en las naves logísticas pueden llegar a durar medio siglo sin pestañear. Un tema importante que merece la pena recordar es que, en el sector de las reformas, los paneles sándwich para las fachadas o para los suelos nuevos consiguen un aislamiento estupendo.
En los chalets de la Costa Brava, en muchos casos lo que ocurre es que se cambian las cubiertas que llevan muchos años por prefabricados, de tal forma que ahora resisten el clásico salitre o los vientos de la zona, todo ello con unas facturas en cuanto a calefacción mucho más reducidas.
La durabilidad que tienen los prefabricados de hormigón es importante. Esto hace que se usen mucho en nuestro país, ya que el mantenimiento de edificios es a veces un tema peliagudo, puesto que muchas fachadas acaban cayendo, hay sótanos con humedades, de tal forma que los prefabricados lo que hacen es evitar sorpresas. Existen menos posibilidades de que haya fisuras, así como unas reparaciones menos caras y un mayor aislamiento en lo acústico y en lo térmico. Todo ello explica el éxito que está teniendo el prefabricado de hormigón en la actualidad.
Un ahorro que se nota
El factor económico en el prefabricado de hormigón es clave, ya que en obra nueva reduce la cantidad de peones y se produce un menor número de errores achacables al ser humano. Los materiales se aprovechan y hay menor cantidad de desperdicios. Por último, los plazos fijos terminan a tiempo, evitando penalizaciones que al final acaban por comerse los beneficios.
La sostenibilidad y su papel en la actualidad
Estamos ante una época en la que lo sostenible ha pasado a cobrar gran relevancia. Lejos del mito que habla de la contaminación en las obras, lo que ocurre con los prefabricados es que son verdes. Se fabrican en su justa medida, el transporte se optimiza y los moldes son reciclados.
En el sector de las reformas, permiten evitar todos los años millones de toneladas de escombros. Se pueden cambiar fachadas modulares sin que se tengan que demoler. Es cuestión de desmontar, reciclar y poner una nueva. Hablamos de viviendas prefabricadas que en algunos puntos de nuestro país se hacen con carbono neutral, que pueden tener una vida útil de un siglo.
Una gran versatilidad
No podemos decir que su uso se limite a una sola cosa o a unas pocas. Lo podemos ver en naves industriales y para reformar casas o áticos. De igual forma, no solo son bloques grises; se pueden curvar, texturizar y pintar en fábricas. Están presentes en la construcción de estadios modernos, en los aparcamientos y también en los hospitales. Si hablamos del mundo de las reformas, ahora se usan mucho en las terrazas antisísmicas. Escaleras exteriores o hasta en las piscinas.
En el caso particular de las casas modulares, se benefician de que es posible unir plantas sin grietas y llegan a ser utilizadas en casos en los que la urgencia y la fiabilidad son necesarias, como sucedió con el tema de la DANA, en los que los bloques prefabricados fueron la solución para poder alojar a los damnificados en un periodo corto de tiempo.
Como ves, los prefabricados de hormigón han llegado para quedarse y prometen dar guerra de cara al futuro.

