Nuevas tecnologías para vender pisos.

Nuevas tecnologías para vender pisos.

Vende tu piso a quien lo está buscando. Esto que puede parecer una cosa obvia, en realidad no lo es. El comprador busca por internet pisos con una ubicación y unas características determinadas. Es posible que se correspondan con el piso que tú quieres vender. No te lo ha comprado porque no lo ha encontrado. Las inmobiliarias utilizan las últimas tecnologías para hacer que comprador y vendedor coincidan.

El mercado inmobiliario se ha reactivado los últimos años. Aunque el alquiler sigue siendo la opción mayoritaria, la venta de inmuebles, sobre todo de segunda mano, se ha incrementado. Así lo señala RTVE, que indica que en el 2021 se superaron las ventas que se realizaban antes de la pandemia. El año pasado se vendieron en España 565.523 pisos, unas cifras equiparables a las que se daban en el 2007, antes de que estallara la burbuja inmobiliaria. Dos rasgos diferencian la situación actual respecto a la que se daba entonces, la primera es que la gran mayoría de ventas (450.485) son pisos de segunda mano, los beneficiados de las operaciones son propietarios y no empresas constructoras. La segunda es que los precios no están inflados, y son más accesibles al bolsillo del comprador. Es una tendencia que se está consolidando en el 2022. Un buen momento para vender y comprar pisos.

Las comunidades autónomas en las que más ventas se realizaron por cada 100.000 habitantes fueron la Comunidad Valenciana, La Rioja y Andalucía. Y donde más ventas totales se realizaron fueron La Rioja, Andalucía, Cantabria, Madrid, Castilla – La Mancha, Comunidad Valenciana y Cataluña. Por ese orden. Esto nos indica que es un fenómeno generalizado en todo el país.

Para obtener una operación con éxito, que sea satisfactoria para las dos partes, hace falta que comprador y vendedor se encuentren por el camino.

El camino seguido por el vendedor.

La mayoría de propietarios que desean vender sus pisos recurren a las inmobiliarias. Delegando en terceros todo el proceso y la gestión. Los expertos indican que el periodo medio para vender un piso está situado en unos 6 meses. El blog, especializado en el sector, housfy blog lo sitúa en una horquilla que oscila entre 12 y 18 meses, y que varía dependiendo de las ciudades. Un periodo muy largo, en el que el propietario no puede estar encima todo el tiempo.

Las inmobiliarias tradicionales, como han funcionado siempre, es situando oficinas (puntos de venta) a pie de calle. Centrándose en ofrecer inmuebles del área en el que están ubicados. En un escaparate colocan fichas con las ofertas más atractivas, como un reclamo para el público. El cliente entra en la oficina y mantiene una entrevista con un agente inmobiliario, que le enseña el catálogo del que dispone, mostrándole aquellos pisos que más se aproximan a las necesidades y expectativas del comprador potencial. Si este tiene una idea muy clara de lo que quiere adquirir, es una coincidencia que lo encuentre en la primera visita a una inmobiliaria. Lo que suele suceder es que el agente seleccione dos o tres inmuebles que se parezcan a las indicaciones recibidas y después concierta una visita para intentar vender uno de ellos. Es algo normal, pues de la comisión de la venta procede su sueldo.

Hace tiempo que las inmobiliarias decidieron tener presencia en internet. Todas ellas tienen su propia página web en la que cuelgan la ficha de los pisos que venden, con una galería de fotos del inmueble, una descripción detallada y el precio. Se ha demostrado que es más eficaz que poner anuncios en la sección de anuncios por palabras de los periódicos, que es como actuaban antes. Los portales inmobiliarios recopilan ofertas de pisos y los agrupan por características comunes: ubicación, precio, tamaño. Internet es, hoy por hoy, la principal fuente de información para los compradores.

El camino del comprador.

Actualmente, cuando alguien quiere comprar un piso, lo primero que hace es buscar  pisos por internet. Internet posibilita visualizar una gran cantidad de ofertas en un periodo reducido de tiempo. Además, permite que los interesados recaben información sobre inmuebles de ciudades, regiones o países en los que no están físicamente. Algo muy práctico para personas que quieren o necesitan trasladarse de ciudad o desean comprar una segunda residencia.

La visita a las oficinas de la agencia inmobiliaria se ha convertido en algo excepcional. Gracias a internet, el interesado no tiene que estar esperando a que le muestren ofertas, él es quien las va seleccionando, accediendo a varias páginas web y portales inmobiliarios. A medida que va observando ofertas va perfilando la búsqueda, acotándola a sus gustos, deseos y necesidades.

Es un proceso más democrático y más eficiente. Se ahorra muchísimo tiempo y el futuro comprador recopila una cantidad ingente de información seleccionada por él mismo. En los tiempos en los que vivimos, todos sabemos qué información es libertad para poder elegir, y que el tiempo es uno de nuestros activos más valiosos. Tenemos un montón de cosas por hacer durante el día para perder horas y horas en buscar piso.

Internet implica comodidad, desde su propio teléfono móvil, el interesado puede consultar las ofertas de pisos en cualquier momento. Mientras viaja en transporte público, toma un café o se toma un breve descanso en el trabajo. Algunas webs activan alarmas informando a los visitantes de las nuevas ofertas de pisos, este podrá visualizarlas en tiempo real o consultarlas cuando le interese. La búsqueda se mantiene activa sin interferir en ninguna tarea diaria.

Nuevas tecnologías en la venta de pisos.

Para vender pisos, las inmobiliarias implementan métodos, sistemas de venta y software novedoso para ofrecer un servicio más personalizado a los clientes. Las empresas del sector utilizan aplicaciones para instalarlas en el móvil, ponen en marcha un sistema de alarmas o envían correos electrónicos para mantener informado al interesado de las novedades que les vayan apareciendo, en especial, aquellas relacionadas con sus preferencias.

Respecto a las nuevas tecnologías, la aplicación de la inteligencia artificial en internet al mercado inmobiliario es una de las más interesantes. La utilización de programas informáticos basados en el algoritmo realizado por big data ofrece una experiencia individualizada al usuario. Según «Huella digital», una inmobiliaria pionera en aplicar nuevas tecnologías en el sector, indican que este tipo de software ofrece un porcentaje de éxito de venta de un 84%. Un sistema que ofrece satisfacción total, tanto a compradores como a vendedores.

Como hemos dicho anteriormente, cuando un usuario va buscando pisos por internet, perfila progresivamente su búsqueda. En cada una de las operaciones que realiza genera datos. El big data recoge, procesa y almacena esos datos en tiempo real, extrayendo conclusiones instantáneamente y ofreciendo información de interés para el usuario. Esta tecnología es utilizada por Amazon, YouTube, Netflix, Spotify, Facebook o Instagram en sus propias plataformas. Por eso, cuando estamos escuchando música en nuestro móvil, Spotify nos propone automáticamente listas de canciones que se adaptan con precisión a nuestros gustos, o mientras navegamos por Facebook o Instagram observamos post de temas que nos interesan. La utilización de esta tecnología en el mercado inmobiliario permite que nos muestren ofertas que coinciden con nuestras expectativas.  Un vehículo que conecta al comprador con su vivienda ideal.

Aunque en este sector su uso es incipiente, cada vez se utiliza más en webs y portales inmobiliarios. Ahorrando tiempo de búsqueda y mejorando la experiencia del usuario.

Nos encontramos en una época propicia para comprar piso, existe una oferta variada a unos precios asequibles. La gente selecciona su piso por internet, gran parte de la venta se efectúa en la red, por tanto, las webs inmobiliarias deben adoptar nuevas tecnologías para presentar una oferta más individualizada, que se adapte con precisión a lo que busca el interesado.

24 noviembre, 2022