El packaging, posiblemente la mejor estrategia de marketing

El packaging, posiblemente la mejor estrategia de marketing

¿Sabías que en infinidad de ocasiones las decisiones de compra se toman por una primera impresión, esto es, por el packaging? Pues toma nota, porque esta puede ser el pequeño secreto para aumentar el número de tus ventas.

El packaging es el envase, el envoltorio, embalaje y etiquetado de un producto, que puede ser de papel, de cartón, de plástico, de cristal, de metal, etc… y además de servir para proteger el artículo hasta llegar al consumidor o consumidora, es también un reclamo perfecto para atraer la atención de nuestro público objetivo.

Podría decirse que el packaging tiene unas funciones bien definidas, a saber:

  • En primer lugar sirve como contenedor para proteger y/o conservar un producto desde que el momento de su producción hasta que finalmente llega a su destino, el cliente o clienta.
  • Cumple, además, una función informativa, ya que en el packaging se encuentra toda la información relativa al producto: composición, fecha de caducidad y otros datos relevantes y que están regulados por la ley. Así mismo, ofrece información acerca del fabricante.
  • Por último, es una importante herramienta de marketing, porque todo él, su forma, su color, su estructura, es capaz de afectar al consumidor final, condicionando su compra. Y es sin duda, una excelente estrategia de branding que ayuda en la construcción de la marca.

Vemos, pues, hasta qué punto es importante el diseño del packaging, y por lo tanto, no podemos dejarlo en manos inexpertas. Esto podría repercutir negativamente en la imagen que la marca ofrece a su público, y llevarla incluso al fracaso.

En España destacan empresas como Empacke, una empresa especializada en el diseño de branding y packaging de sus productos, que trabaja desde Sevilla  para aumentar las ventas de sus clientes, analizando, creando y cuidando cada marca, ilusionándose con cada proyecto concreto. En Empacke ofrecen servicios de diseño de etiquetas para productos, desarrollan envases y embalajes (estuches, cajas, bolsas…) y emplean tradicionales y novedosos materiales, convirtiendo los productos de sus clientes en piezas originales y diferentes a los de la competencia, para que llamen la atención y se vendan solos en el lineal.

Algunos consejos para diseñar un buen packaging

¿Sabes que el consumidor medio no emplea más de 10 segundos en elegir un producto? Y el packaging es lo primero que llamará su atención. Así, pues, has de conseguir atraer la atención del cliente o clienta antes que la competencia, y el diseño del packaging es, en este sentido, la mejor herramienta.

  1. Identifica a tu principal público objetivo. Conocer sus necesidades e intereses te ayudará a definir tu estrategia.
  2. Utiliza las nuevas tecnologías, ofrecen infinitas posibilidades, favoreciendo la interacción entre el consumidor o consumidora y el envase, de forma que este pueda quedarse grabado en su mente para siempre.
  3. Coloca al consumidor frente al producto, como si pudieran verse cara a cara. Esto significa que el artículo debe poder mantenerse en pie, y no tumbado, lo que sin ninguna duda ofrece una mayor visibilidad.
  4.  Dirígete al consumidor/a de una forma cercana, de tú a tú, es la mejor forma de conseguir la confianza del mismo.
  5.  Emplea figuras retóricas que, además de despertar el interés del público, hablen de las características del producto.
  6. Añade valor a tu envase, marca la diferencia y emplea sistemas originales y prácticos, distintos a los de la competencia y útiles para el cliente/a.
  7. Emplea envases reutilizables o que puedan ser usados con otra finalidad. Las latas de metal decoradas son uno de los mayores reclamos para la clientela, que pueden emplearlas después para guardar artículos o productos de cocina, por ejemplo.
  8. Deja que se vea el producto, permitir que el cliente/a pueda contemplarlo, sentirse atraíd@ por él, y finalmente comprarlo. El mismo producto, si es bueno, será lo primero que se vea, y eso transmite seguridad al público.
  9. Utiliza la psicología del color. Éstos tienen un significado para el ser humano y tienden a identificarlos con sensaciones y emociones concretas, pero también con productos concretos. En artículos de alimentación el color es fundamental y clave en la toma de decisiones.
  10. Define y categoriza tu producto. Los datos, la información adicional y sobre todo, los adjetivos, ayudarán al cliente o clienta a decidirse.
  11. Pon atención al grafismo y otros detalles visuales que aparecen en el envase.
5 marzo, 2018