Las ferreterías cada vez más cerca del usuario

Las ferreterías cada vez más cerca del usuario

Los negocios, en mayor o menor medida, siguen adaptándose de una manera u otra a los nuevos tiempos. En el caso de las ferreterías, también están viviendo momentos de cambio donde es necesario estar atento a las señales que manda el mercado y los usuarios, tanto en cuanto las tendencias como en sus necesidades.

Maorferreteria.es es una de esas empresas que han visto la importancia de contar con una buena página web en la que mostrar los productos que venden de manera clara. Esto al final lo agradece el consumidor, que en muchas ocasiones termina comprando el artículo cómodamente desde su hogar.

Además de internet, vamos a hablar de más tendencias del mercado. Las nuevas corrientes influyen en todos los sectores y también en un ferretero, que al final dictan lo que debe venderse en una ferretería y cómo se debe presentar el producto. Uno de los ejemplos más nítidos lo encontramos en el sistema de venta que ha pasado a transformar en buena medida el sector.

Las ferreterías antiguamente tenían un mostrador para atender al cliente y el resto de la tienda era para el almacén de los productos. En la actualidad casi el 100% de la ferretería se destina a la venta y manda el autoservicio, con lineales que se encargan de exhibir los productos, invitando a los clientes a que os vean y elijan ellos de forma directa. Esta tendencia no es obligación, pero fue transmitiéndose y ahora los puntos de venta son diferentes.

El cliente es protagonista

Los clientes ahora son los que mandan y los que dan a las ferreterías las señales de por dónde deben ir a la hora de funcionar el negocio. Uno de los ejemplos más claros lo tenemos en la venta de productos de menaje, donde factores como el color, el diseño, la presentación o la utilidad son fundamentales, con una relación bastante estrecha en relación con la demanda del cliente.
El vendedor ahora ya no antepone su gusto personal a la hora de adquirir los productos para vender en la ferretería, ahora piensan en qué demanda el mercado y por lo tanto en qué van a querer los clientes.

Los productos evolucionan y los negocios también

Esto es algo evidente, pero no está de más recordarlo. Hay que adaptarse a la evolución, por ejemplo, en cuanto al sector de la iluminación, es un producto de los que más han evolucionado, si ahora mismo vamos a una tienda y pedimos una bombilla led o un tubo, no se puede concebir que no los tengan. Ahora ya está extendida esta tecnología, pero hasta hace muy pocos años, las ferreterías que vendían led, se beneficiaban de estar a la última, quitando clientes a las que no se subían “al carro”, además de fidelizar clientes.

El medioambiente y el ahorro de energía cada vez más protagonistas

Actualmente se compran muchos productos e incluso se modifican compras por las normativas de medioambiente o de ahorro energético. El mercado está demandando cambios de forma contante y van desde el diseño del producto, el precio o factores como la presentación del producto.

Adelantarse a las tendencias

Un aspecto de gran importancia y que da una gran ventaja competitiva es adaptarse a las nuevas modas e incluso ser de los primeros en llevarlas a cabo. Si se espera mucho en cambiar o introducir novedades, dejamos de ser un establecimiento a la última y eso al final lo detectan los clientes.

La mejor receta para una ferretería es estar siempre pensando en el futuro y no en la venta del pasado. Hay que intentar estar más cerca del cliente y de las corrientes comerciales de la actualidad e incluso estar al tanto de las últimas tecnologías que pueden estar en un estado incipiente que meses más tarde puedan dar un buen resultado al venderse.

El mundo comercial ha cambiado y esto ha llegado a todos los sectores, incluso a uno tan tradicional como el de las ferretería que ya no puede mirar a otro lado, puesto que el cliente ahora sabe que de no encontrar lo que quiere en un comercio, puede encontrarlo en otro de la competencia, en una gran superficie y como no, en Internet.

 

1 septiembre, 2017