La paella, un rico negocio

La paella, un rico negocio

Todos conocemos la paella, nuestro plato más internacional. De esta rica comida se puede hacer un buen proyecto empresarial. Prueba de ello lo encontramos en paellas gigantes Rossini. Este negocio ha alcanzado una gran notoriedad por sus buenos ingredientes y un gran servicio respetando la receta más tradicional.

La paella y su historia

Antes de hablar del negocio de las paellas, vamos a dar un paseo por la historia de la paella. La primera receta apareció en un manuscrito del siglo XVIII. Antiguamente se conocía como arroz a la valenciana. No tardó demasiado, a finales del siglo XVIII ya era un plato que se conocía en toda España.

La paella de bautizó con ese nombre por la sartén con la que se elaboraba. Este nombre viene de la palabra en latín patella. Más concretamente nació en la marjal de la Albufera de Valencia. Los primeros patos se hacían con ingredientes de la marjal. Entre otros, eran las judías verdes, caracoles o anguila.

En las otras regiones, al no estar algunos de estos ingredientes, lo que se hizo es recurrir al pollo o a la carne de conejo. La paella valenciana tal como la conocemos, suele hacerse con pollo y carne de conejo.

El arroz usado para la paella valenciana es cultivado en la provincia de Valencia en grandes campos de arroz cómo es el caso del arroz bomba, el más utilizado para la elaboración de paellas.

Al expandirse en todo el territorio de nuestro país, actualmente podemos ver varias recetas de paella. Entre las más populares están las de paella valenciana y la mixta, como es la de carne y marisco. Podemos ver de muchos ingredientes, como berenjenas o coliflor.

Lo normal era cocinar la paella en fuego de leña, por lo que se usa leña de pino. Elaborar la paella valenciana tiene bastantes preparativos, lo que hace que se suela hacer los fines de semana. No hay ya casi costumbre de comer la paella de manera directa de la sarten utilizando una cuchara de madera

En el siglo pasado su popularidad hizo que se convirtiese en el plato nacional de España.

Paellas Gigantes Rossini, calidad por encima de todo

A nivel empresarial, Paellas Gigantes Rossini es un ejemplo, donde incluso tienen el equipo de Rossini Catering, que lo forman de manera principal los profesionales de la hostelería, lo que hace que puedan dar un enfoque innovador al servicio que ofertan.

Esta empresa dirigida por Eduardo García es garantía de calidad. Esta empresa tomó la decisión de traducir su pasión en una realidad para que los clientes triunfen de la experiencia de comer una buena paella.

En 2011 se le premió con el primer puesto del concurso internacional de paella de Aixerrota (Getxo, Bilbao) lo que le dio la idea de que Rossini Catering, pasara a ofertar arroces a quien lo pidiese.

En su página web se pueden ver la gran cantidad de paellas gigantes y comidas populares que crearon para transmitir esa pasión que tienen por la gastronomía tradicional, por esos sabores que nos llevan a tiempos pasados.

¿Quién no se acuerda de los guisos que hacían en nuestra casa cuando éramos pequeños? ¿y aquel arroz que tanto nos gustaba? Pues ellos son capaces de traerlo a tu mesa, porque, aunque vamos evolucionando, necesitamos ese toque de toda la vida que hace de la paella una comida muy especial, tanto que en cada zona toma personalidad.

En esta empresa se dieron cuenta de que solo se puede garantizar un buen sabor si se hacen por partes, por lo que no hacen paellas de mayor tamaño que de 50 raciones, por lo que, aunque se les encarguen paellas para 200 personas, ellos harán la división de esos 200 a 4 grupos de 50 con el resto de comidas.

Lo cierto es que encargarse de todo lo que necesitan sus clientes para el servicio es algo bastante apreciado, por lo que merece la pena contar con ellos.

Todo queremos aprovecharnos de las modernidades con las que contamos en nuestra época marcada por las nuevas tecnologías, pero el sabor de una buena comida tiene un papel predominante de la tradición y del buen sabor, por lo que representa una inmejorable combinación ¿no?

30 enero, 2018